NO VUELING, NO PARTY

Con esta estupenda frase nos recibieron a todos los espaguetis que volabamos con destino Venecia, que majos estos de Vueling…son baratos, simpaticos, te regalan un caramelito durante el viaje, el avion es acogedor…(si mides mas de 1,60 no es recomendable este tipo de companias, vas a ir dandole rodillazos al que tienes delante todo el camino). El vuelo, como dijo el comandante, sufrio algunas turbulencias (aquello era como ir montado en la montana rusa) pero tiene su aquel, adrenalina…

Llegamos a Venecia (Aeropuerto Marco Polo) y estaba lloviendo, por suerte cuando el autobus nos dejo en la Piazzale Roma, ya no caia ni gota y se habia quedado una noche fresquita muy agradable. La llegada fue un poco confusa, un monton de extranjeros sin saber donde coger el famoso Vaporetto. Una vez en la biglieteria te das cuenta de que los idiomas no son tan parecidos como crees en un principio. Otro dato: 6 euros por persona y para una hora (al proximo que diga que en Madrid el transporte esta caro, lo mato). En ese momento descubrimos que Venecia es la ciudad donde el dinero y el tiempo nunca es suficiente. Empleas una hora para cualquier desplazamiento que hagas. Volviendo al Vaporetto, es como un tranvia flotante (incluso las paradas flotan). Hay bastantes lineas regulares, con lo que es facil moverse de un sitio a otro. Solo una pega, la velocidad. Van muy despacio para evitar un excesivo oleaje (imaginar a los pobres gondoleros surfeando en el Gran Canal). La primera impresion fue extrana, estaba oscuro, vacio, silencioso…Estabamos cansados del viaje y arrastrar la maleta por Venecia no es tarea facil, por muchas ruedas que esta tenga. A las 11 llegamos a la parada de San Marco, fue entonces cuando empezamos a ver vida (a partir del Puente de Rialto es donde esta el lio de gente). Doblamos una esquina y nos topamos de frente con la Piazza San Marco. (UUUUAAAAAAAHH) Impresiona. Fuimos con la boca abierta hasta llegar al hotel. El Palacio, la Basilica, los soportales con sus luces, la torre del reloj…una obra de Arte (con mayusculas).

Nuestro pequeno hotel (pequeno de verdad) aparecio de la nada en una esquina perdida de la ciudad, cuando despues de haber andado durante 10 minutos una rata nos dio la bienvenida (rata=25 cm.) Dejamos las maletas en nuestra habitacion numero 3 tambien llamada Curry, con decoracion minimalista (vease la foto) y nos fuimos a buscar un sitio donde nos dieran de cenar a esas horas. Acabamos comprando unos bocadillos de jamon, unas porciones de pizza y una coca-cola, resultado final: 19 euros sentados en unas escaleras del Campanille, admirando la Piazza y disfrutando de la musica clasica, en directo, de los cafes.

Nos fuimos pronto a la cama a sonar con lo que nos esperaba por ver al dia siguiente y que el manto de la noche nos habia dejado intuir.

8 de agosto de 2007

Publicado en  on Agosto 11, 2007 at 10:08 pm Comentarios (1)

El URI para hacer TrackBack a esta entrada es: http://espaguetis.wordpress.com/2007/08/11/14/trackback/

Canal RSS de los comentarios de la entrada.

Un Comentario Leave a comment.

  1. Hola!

    Ya he viajado a Venecia en 2 ocasiones y realmente es bellísima.

    Comentarte 2 cositas:
    1, has sido demasiado exagerado con lo de si mides más de 1,6m vas incómodo.
    Yo mido 1,87 y aunque justito, voy muy bien. Eso sí, como el desaprensivo de delante le dé por bajar su respaldo un poco, entonces las cosas ya cambian. Sufriremos los dos, yo por mis rodillas y el de delante por los rodillazos.
    Pero vaya, que una persona con una estatura normalita, no debe ir incómodo.

    2, en cuanto al precio del vapporeto.
    Es cierto que cuesta 6€ el billete simple. Pero es una tontería comprar ese billete. Hay billetes por días.
    Por ejemplo, un billete para 3 días, si no me equivoco, valía 27€ y puedes usarlo todas las veces que quieras dentro del plazo de 72h.

    Lo de que valga 6€ el billete simple yo creo que es una buena estrategia.
    El que llegue sin saber nada ni se entere de la película, paga los 6€.
    El que dedique 1/2 minuto a informarse en los paneles de las paradas, entenderá que comprar un bono para los días que va a estar en Venecia, es la opción más inteligente, por no decir de lógica.

    Un saludo,

    marc


Leave a Comment